Escribir una carta a tus hijos

Escribir una carta a tus hijos parece imposible solo mientras crees que debe decirlo todo. En la práctica, una buena carta ocupa dos páginas y se escribe en una tarde. Así se hace.

Escribe a una persona, no a la posteridad

La dificultad casi siempre nace del mismo error: intentar escribir un texto para la eternidad en lugar de escribir a alguien concreto. Elige a un hijo, imagínalo leyendo y háblale como le hablarías por teléfono.

Si tienes varios hijos, escribe varias cartas cortas en vez de una larga y común. Cada uno guardará la suya, y eso es justamente lo que da valor al gesto.

Qué debe contener la carta

Las cartas que se releen veinte años después no son las solemnes, sino las concretas. Un detalle verdadero vale más que un párrafo de consejos.

  • Un recuerdo preciso de tu hijo, con fecha aproximada y lugar.
  • Algo que entendiste tarde y que te habría gustado saber antes.
  • Algo de lo que estás orgulloso en él, dicho sin condiciones.
  • Lo que le deseas, sin convertirlo en una exigencia.

Qué es mejor no escribir

Evita ajustar cuentas, aunque sea con delicadeza: una carta leída cuando ya no estás no admite respuesta. Evita también las instrucciones materiales: eso corresponde a un testamento, no a una carta.

Por último, no pongas una fecha de apertura («leer a los 40») si no estás seguro de que alguien la hará respetar. Una carta entregada demasiado tarde es una carta perdida.

Guárdala donde vaya a encontrarse

Una carta manuscrita en un cajón tiene apenas la mitad de probabilidades de aparecer en el momento adecuado. Lo más seguro: conservar el original en casa y una copia digitalizada en un espacio familiar que tus allegados ya conozcan.

Dile a una persona de confianza que la carta existe y dónde está. Es el paso que todos olvidan y el único que garantiza que llegue.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad conviene escribir esta carta?

No hay una edad. La mayoría la escribe tras un momento clave: un nacimiento, un diagnóstico, una mudanza. Una carta escrita pronto se puede reescribir; una carta nunca escrita no se recupera.

¿Debe ser manuscrita?

La letra a mano tiene un valor afectivo real, pero el papel se pierde y se degrada. Lo ideal: escribirla a mano y luego fotografiarla o digitalizarla para conservar una copia legible.

¿Puedo grabar un mensaje de voz en su lugar?

Sí, y muchas personas se expresan mejor hablando. La voz transmite algo que el texto no. Guarda además una transcripción escrita: es más fácil de encontrar y de conservar con los años.

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